Las máquinas tragamonedas son simples y
divertidas. Ofrecen la manera más fácil
para que un jugador gane un “jackpot”
(pozo) sin requerir ninguna habilidad. Las tragamonedas
han asumido un rol dominante en el mundo del juego
como el producto más rentable y con beneficios
más acertados de la industria de los juegos
de casino.
Hay distintos tipos de tragamonedas. Antes había
poca variedad de motivos, colores, luces o sonidos.
Hoy existen distintos tipos de juegos: las tragamonedas
básicas y las progresivas. Sin embargo, no
es suficiente con separar entre estos dos tipos,
porque existe también una gran variedad de
combinaciones de pagos y de figuras.
Tragamonedas Básicas
Dentro de lo que se llama tragamonedas básicas,
hay más de un estilo o tipo.
De todas maneras la característica primordial
de las tragamonedas básicas es que tienen
un premio fijo que no varía según
el dinero que se deposite en la máquina.
Este tipo de máquinas ofrecen premios menores
que otras tragamonedas, pero se ganan con más
frecuencia.
Las tragamonedas también pueden tener varias
líneas de pago y varias figuras. La mayoría
de estas máquinas (con líneas de pago
múltiples) activan cada línea de pago
por cada moneda ingresada. La apuesta máxima
activa todas las líneas.
Tragamonedas Progresivas
Las tragamonedas progresivas ofrecen un pozo que
crece continuamente hasta que alguien lo gana. Este
tipo de “jackpots” puede ser de una
máquina, o varias máquinas conectadas
en un mismo casino o en varios casinos.
Una pequeña parte de cada apuesta se pone
en el jackpot progresivo, hasta que alguien lo gana.
Por lo tanto mientras más gente juegue, mayor
será el premio acumulado.
Una vez que se gana el premio acumulado, éste
vuelve a tomar un valor mínimo y comienza
a crecer de nuevo. Por lo general hay que depositar
un determinado número de monedas para poder
jugar por el premio progresivo.